domingo, 8 de septiembre de 2013

El escribidor

Es que he llegado a una cima importante, he llegado a ese momento en el que se escribe sin importar nada, sin importar hambre, sin importar amor, sin importar inspiración, sin importar definitivamente nada. Anoche podría haber escrito lo mismo, haber dejado las mismas persianas abiertas, personas olvidadas. El tiempo de hoy me muestra cómo escribir sin tener grandes palabras, grandes brillos, ni grandes amores. Es austero, es bostero, es un tiempo cagón, que me deja usar cualquier palabra sin lastimar sutilezas. Y yo me aprovecho, yo lo topeteo, le meto cuerpo y lo saco de su eje, me apodero de él y escribo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario