Es que he llegado a una
cima importante, he llegado a ese momento en el que se escribe sin importar
nada, sin importar hambre, sin importar amor, sin importar inspiración, sin
importar definitivamente nada. Anoche podría haber escrito lo mismo, haber dejado
las mismas persianas abiertas, personas olvidadas. El tiempo de hoy me muestra
cómo escribir sin tener grandes palabras, grandes brillos, ni grandes amores.
Es austero, es bostero, es un tiempo cagón, que me deja usar cualquier palabra
sin lastimar sutilezas. Y yo me aprovecho, yo lo topeteo, le meto cuerpo y lo
saco de su eje, me apodero de él y escribo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario