martes, 24 de septiembre de 2013

Zarpado sueño de un gran ángel negro, que nació mucho antes de que tomáramos conciencia. Nació entre la gente, correteando esos atardeceres, rompiendo esas ventanas, matando esas palomas. Era el ángel de la casa, su torpeza se había cargado de muchísimos platos, jarrones, vasos y televisores. Tenía un gorro siempre, era sucio y no pensaba bañarse “total mañana juego otro doparti”.
Que linda ignorancia tenía en sus cantares, en sus sueños más preciosos ese ángel se veía de caravana, iluminado como ninguno, saltando feliz, sonriendo multitudes, si, ese gran ángel negro cerraba los ojos y los fuegos artificiales copaban el cielo, los cantos se multiplicaban ventana a ventana y la gente no lloraba más que de risa.

Es que lo soñaba sin ningún rencor, él venía del hoyo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario